Un disco herniado o abultado puede presionar un nervio y enviar dolor lejos de donde está el problema real. Con un quiropráctico en Chicago, la cirugía rara vez es la única respuesta.
Los discos entre sus vértebras funcionan como amortiguadores. Cuando uno se abulta o su centro suave se sale, puede presionar directamente un nervio de la columna que está cerca, y ahí es cuando empieza el dolor. Dependiendo de dónde esté el disco, puede sentirlo en la espalda, el cuello, o bajando por todo un brazo o una pierna.
Un examen enfocado identifica qué disco está afectado y qué nervio está presionando, para que tratemos el origen real, no solo la molestia.
Los ajustes quiroprácticos y la descompresión por flexión-distracción abren espacio suavemente alrededor del disco y quitan la presión del nervio.
La terapia con láser reduce la inflamación alrededor del disco y el nervio para que se recupere más rápido entre visitas.
En la mayoría de los casos, sí. Al quitar la presión sobre el disco y el nervio que está presionando, el cuerpo tiene la oportunidad de calmar la inflamación y recuperarse. La cirugía es el último recurso, no el primer paso.
El Dr. Juarez combina ajustes quiroprácticos suaves con descompresión por flexión-distracción para aliviar la presión sobre el disco, además de terapia con láser para reducir la inflamación alrededor del nervio. Sin medicamentos, sin cirugía.
Los problemas de disco suelen causar dolor que se irradia hacia el glúteo, la pierna, el brazo o la mano, junto con entumecimiento, hormigueo o debilidad, no solo molestia en un punto. Un examen enfocado nos dice qué está pasando realmente antes de tratarlo.
Sí. El Dr. Juarez le explica qué está causando su dolor de disco y su plan de tratamiento en español, con claridad.
Agende su visita hoy y obtenga una respuesta clara sobre su disco, antes de considerar la cirugía. Hablamos español.